Cancelled
- kasandraps
- 8 nov 2021
- 3 min de lectura
En primera instancia debo explicar lo que es la “cultura de la cancelación”, este es un neologismo que consiste en retirar el apoyo hacia una persona o empresa que actúo o dijo algo que puede resultar ofensivo para el público.
Y a decir verdad, todos estamos relacionados con la expresión “cancelar”, porque éste ha evolucionado tanto que no solo nos referimos a personas, marcas, empresas o situaciones... sino que incluso cancelamos conceptos. Es decir, ¿quién no dijo “2020 cancelado”? Según de The New York Times, la definición más popular del concepto fue publicada en Marzo y cuatro de las nueve definiciones existentes fueron agregadas en los últimos dos años.
El término como tal, surge a partir de un hashtag en Twitter -#Cancelled-, refiriéndose a todos esos movimientos ocurridos en 2020 del activismo antirracismo de la comunidad afroamericana, asociado al #MeToo (movimiento igualmente generado en redes sociales donde se exponían a acosadores sexuales a voz de la víctima). A partir de este momento, podemos ver diariamente cómo figuras públicas son borradas del mapa.
El cancel culture no es algo nuevo, ya que difícilmente puedes obligar a alguna persona que siga o admire a una figura publica que no comparte su opinión y del mismo modo, no puedes actuar de manera desinteresada y pensando que se puede hacer cualquier comentario sin repercusiones en su vida o círculos que lo rodean.
La gran diferencia con la actualidad es que ésta tendencia ya cuenta con esas mismas repercusiones pero a nivel global, que pueden destruir la vida de las personas; más que nada por el impacto de la pandemia. A raíz de esta, su frecuencia e importancia ha estado subiendo de nivel cada vez más veloz, la ejecución es sencilla y la viralización mucho más, cuando hablamos de receptores que su único contacto con el exterior es a través de redes sociales.
Definitivamente, por la complejidad del tema, la cultura de la cancelación se debe analizar: en primera instancia, podría definirse como el ataque hacia el trabajo de una influencia/marca por un grupo social debido a actitudes o comentarios ofensivos. En la actualidad es difícil coincidir con ideologías o lograr un acuerdo, ya que no sabemos quién está realmente detrás de conmociones por medios digitales, muchas veces podría tratarse de algo un poco más personal. Las personas se unen a tendencias sin preguntar motivos y por ello mismo les es simple menospreciar. Eliminar la posibilidad de debate puede crear efectos contraproducentes para aquello que se pueda perseguir.
Por otro lado, si continuamos “cancelando” el uno al otro en lugar de enfocarnos en el crecimiento y el cambio de la sociedad, perpetuaremos las filosofías que nos metieron estas ideologías en un inicio. Si realmente queremos vivir sin que el conflicto sea el centro de nuestro universo, debemos practicar algo nuevo. Muchas veces, políticos, empresarios o empresas con mucho poder, a menudo son tan agredidos por los mismos usuarios de internet que se convierten en objetos, como si ellos crearan los problemas sociales, como si no fuesen personas con capacidad de cambio.
¡OJO! Cancelar actitudes negativas de personas/marcas que tienen el poder de influencia sin intención de cambio, nunca está de más.
Y a todo esto, ¿cuál es el verdadero impacto dentro de mercadotecnia? Como marca podemos entender que la gestión de la reputación en línea es un componente primordial de cualquier campaña de la empresa. Todo se torna un poco más complicado cuando las marcas adoptan posiciones sobre temas controvertidos y/o movimientos de cultura social.
Como community manager, es complicado navegar con la marca durante esta era de cancelación. Existen tres factores a tomar en cuenta:
Conocimientos únicos sobre la estrategia que maneje tu marca
Conocer la importancia de la responsabilidad social
Contarconunplandecomunicaciónencrisiseficazencasodeservíctimasde la cancelación
También es importante, escuchar: ¿quién nos está cancelando? En ciertas ocasiones, las marcas pueden estar molestando a las personas adecuadas, los consumidores leales lo recompensaran cuando se actúe de acuerdo a los valores que nos rigen.
Es necesario prestar atención cuando nos digan que hemos sido cancelados, quizá la marca pueda salir más fuerte al adoptar una postura.
Consejo para manejo de la marca: importante asegurarse de que el equipo de marketing, recursos humanos, relaciones públicas y legales revisen cada post o campaña antes de ser publicada.
No obstante, ya sea que se esté de acuerdo o no, lo que realmente genera y es imposible no divisar, son las cantidades masivas de atención y capital, por ello mismo, este movimiento seguirá siendo impulsado por sitios web y por usuarios que anhelan engagement. Los mismos individuos, están notando acciones que cuestionan y las empresas deben preocuparse por lo que ellos piensen.
El mejor aviso para una empresa, es elegir valores adecuados y casarse con ellos, ser honesto, aprender de los errores, seguir adelante y ser capaz de cambiar tanto como el consumidor lo haga.
“It takes 20 years to build a reputation and five minutes to ruin it.” -Warren Buffet
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